Hoy es el día en que Dios me ha llamado para hacerle compañía.

Hoy 29 de Diciembre emprendo un nuevo viaje… hoy es el día en que voy por un bello sendero.

En mi camino, voy deleitándome con todo lo hermoso que me rodea… es precioso estar acá; pero en el camino me detengo… miro al suelo, levanto nuevamente mi cabeza y siento nostalgia… me doy cuenta que ya no estoy en Campito ECOAMOR… ya no escucho a mis hermanitos ladrar, ya no los veo jugar, ya no están conmigo.

Siento que aunque deseo correr y olfatear el camino de regreso a casa, no puedo… simplemente todo ha cambiado; entonces miro a mi alrededor y después de una sensación de tranquilidad, siento que soy feliz y que debo agradecer.

Agradezco a mamá Fernanda por rescatarme, por brindar oportuna atención médica a mis heridas.
Agradezco a mis papás humanos porque brindaron un lugar muy especial en Refugio San José.
Agradezco a mi mamá Tefita y papá José por tanto cariño, besos, abrazos y baños medicados.
Agradezco a mi abuelito Fernando por darme sopitas y dejarme jugar con mis hermanitos más pequeños, porque aunque mi aspecto físico era muy grande, más grande era mi corazón y nunca hice daño a nadie.
Agradezco a quien supo de mí y no dudó en ayudarme mensualmente… fue mi mejor y más bella Madrina… la señora Nancy.
Agradezco a todos los que ayudaron en mi tratamiento por el tumor que afectaba mi salud… culminé con éxito y recargué energía para conocer a nuevos hermanitos de Amor Animal.
Agradezco a mamá Meli por mimarme y estar pendiente de mí.
Agradezco a un súper amigo… Santi Pava, porque sabía cuidarme muy bien.
Agradezco a cada persona que fue a visitarme, a quienes me tomaron fotografías, me llevaron de paseo y se fueron con un lindo recuerdo mío.
Agradezco a mis papitos Anita y Guillo porque siempre estuvieron pendientes de contarle a las personas acerca de mí, y porque hacían muchas cosas virtuales para que yo luciera más encantador de lo que era.
Agradezco a mis hermanitos peludos porque no me juzgaron por mi apariencia… ellos sabían que aunque yo parecía rudo, jamás pensé en hacerles daño; me encantaba rascarlos con mis dientes y hacerles masajes… era muy divertido.

Ya casi me encontraré nuevamente con aquellos que habían partido antes que yo… puedo escucharlos; realmente son felices.

Desde este indescriptible lugar, estaré cuidando de cada uno de ustedes y ayudaré a proteger a todos los animalitos que son maltratados y dejados en el abandono. No sientan tristeza, yo soy feliz, porque cambiaron mi vida y conocí el verdadero amor.

Hasta pronto!
Con mi más sincero amor…
Bisonte.