Solo quien tiene una mascota puede entender el dolor de perderla, porque un animal en el hogar, sea cual sea, llega a convertirse en un integrante más de la familia, se quiere, se respeta y se cuida como tal. Lastimosamente, tarde o temprano hay que decir adiós, pues parte de la ley de la vida son los inicios, pero también los finales.

“Los animales nos enseñan una clase de amor que disciplina y suaviza el corazón humano, porque no hay en ningún lugar una fidelidad tan pura, una entrega tan completa.

Son como pequeños maestros con los que compartimos a lo largo de nuestra vida, aprendemos a ser mejores, a querer más y mejor. Perderlos duele, cualquier pérdida duele mucho, pero no por eso renuncies a tenerlos una y otra vez, porque el tiempo que se vive junto a una mascota, por más corto o largo que sea justifica todo el dolor que estás sintiendo ahora.

GASPARIN SIEMPRE TE EXTRAÑAREMOS
#gasparinecovida